
Quisiera escribir colores, capaces de navegar en tus mareas
derramarle al cielo celestes iluminados, como el reflejo de tus cabellos.
Tomar tu olor para llevarlo cerca, como tu primer beso.
Deseo viajar en la nota musical, abortada del pico de un ave
para ser libre, perpetua… y así arrastrarme en mil abrazos tuyos
fundidos en el calor eterno.
Podría desaparecer de lo invisible para convertirme en agua delirante
y entonces acabar tu sed en uno de tus bellos y tenues suspiros.
Me gustaría ser paradero de pasiones irreverentes
para descansar con muchas historias en mi contadas.
Anhelo guardar en mi mente esa imagen, pero con el olor del amor que te tengo.
Transformar tu tristeza en aves moribundas, y llevarlas lejos de tu razón.
Ansío vestirme de aromas que nunca visite.
Dormir en realidades decoradas de sueños inconclusos
y llevarte en dos recuerdos,
me encantaría perseguir las olas sobre las corrientes de tu mirada,
sumergirme en la luz que te deja ver y entender mis mundos de colores,
elevarme en el sonido de aquel evento
que hizo que tus vellos se exaltaran con el firmamento.
Quisiera que conozcas mi firmeza, estar dentro de ti; muy adentro.
y por qué no olvidarte… como olvidas tu propia imagen en el espejo,
como se borra tu primer beso,
o la noche en la que me enamoré para siempre de tu voz.
Quisiera pernoctar en tu carne, muy por debajo de tu piel,
acurrucado por siempre en el dulce de tu alma,
y soñarte… y soñarnos
dormir en tus párpados e imaginar un mundo de letras
grandes, inmensas.. para tocarlas como toco al viento
para abrazarlas como abrazo al invierno
y escribirte millones de poemas,
los más grandes del cielo.